Es cosa de todos los días encender la televisión y ver en los noticieros, leer en los periódicos o escuchar en la radio noticias sobre cientos de muertes ocasionadas por la lucha contra el narcotráfico y a veces pensamos que eso está muy lejos de nostros cuando en realidad está muy cerca. El libro refleja está nueva cultura del narcotráfico en nuestro país, nos muestra como hay personas que sí realizan su trabajo y tratan de ser lo más correctos posible pero de una forma u otra les es necesario realizar alguna tranza para poder avanzar. Nos muestra personas como Mendieta y Gris que se dedican a investigar los asesinatos viven en un constante peligro, e irónicamente pareciera que mientras mejor realizan su trabajo, mayor peligro corre su vida.
La forma en que el libro está narrado al principio es un poco confusa pero rápidamente te adaptas al tipo de narración que termina siendo muy amena y entretenida, me agrada que muestra el lenguaje que muchos mexicanos usamos, ese lenguaje de palabras tiernas y también muy expresivas groserías.
Lamentablemente el libro es un espejo de lo que pasa en nuestro país, de un asesinato se deriva una investigación en la que poco a poco aparecen más y más muertos y conforme más se avanza en la investigación, más y más dudas salen a la luz. También nos muestra un poco de las relaciones entre políticos y narcotraficantes, como a veces entre ellos mismos hacen pactos y se apoyan. Pienso que quien lee este libro sin saber lo que es México temería acercarse a nuestro país o por lo menos a Sinaloa.